sábado, 20 de mayo de 2017

LAS BELLAS DAMAS DE LA ESTACIÓN DE ROCAFORT


         ¿A que suena a título de novela?

Son inconfundibles. Cuando bajo las escaleras del metro de la línea 1 en Plaza Catalunya sobre las seis y media o siete de la tarde para regresar a mi casa, enseguida las veo en el andén.

Suelen estar en parejas pero también hay alguna  sola. No puedo evitar sonreír interiormente, y aunque al principio, he de conocer que totalmente equivocada, las “juzgaba” como ridículas, ahora les lanzo un “chapeau por vosotras”

Son  mujeres cuya edad está más próxima a los 70 años que  a los 60 y si me apuráis más cerca de los 80 que de los 70.

Se distinguen del resto de los mortales que a esas horas nos metemos en el suburbano (reventados de todo el día, sin ganas de hablar y, por supuesto, sin importarnos un pito nuestra cansada apariencia) por su cuidado aspecto.

Muy maquilladas; algunas recién salidas de la peluquería y vestidas de una manera llamativa para su edad y para la hora; ataviadas con vistosos pendientes y collares, y sobretodo luciendo unos zapatos de tacón posiblemente sacados hace tan solo unas horas del armario. Sus andares delatan que el resto del día han ido con calzado cómodo pero ellas saben que para sentirse más atractivas, necesitan subirse a unos tacones como aquellos danzadores de Anguiano que se encaraman a los vertiginosos zancos arriesgando su vida en las pendientes y empedradas calles del pueblo riojano.

Me gusta observarlas; me gusta escuchar lo que se cuentan (no debería ¿verdad?) y me asombra comprobar que para la ilusión y el amor no hay edad.

Es curioso como las conversaciones que tienen entre ellas no difieren en  nada de las que tendrían unas jóvenes en plena efervescencia hormonal.

  •     ¿Sabes que me pidió el teléfono?
  •    Que a mí no me gusta ¿eh? ¡Ya ves!, pero me hace gracia.
  •   Yo no quiero nada serio: pasármelo bien y ya está...
  •   Pues no me ha llamado. Peor para él.

Se bajan después de tres paradas en la estación de Rocafort, en pleno centro de Barcelona. Allí, a unos pasos de la salida del metro, se encuentra una de las salas de baile más antiguas de Barcelona: Sala Tango. ¿Quién no la conoce? ¿Quién no ha ido alguna vez? Por supuesto la edad de las personas que acuden dispuestas a bailar o a escuchar buena música, con orquestas en directo, o simplemente a aparcar un poco la cruel monotonía que muchas veces es la peor enemiga del ser humano,  cambia según la franja horaria.

De miércoles a domingo, a partir de las seis de la tarde, se abre la puerta de la ilusión para muchas mujeres a las que he acabado admirando por sus ganas de vivir, de seguir soñando y de seguir enamorándose.

Mujeres que se mirarán varias veces en el espejo al salir de casa y que, como todas hemos hecho en miles de ocasiones, antes habrán llenado la cama de prendas de vestir que se habrán ido probando y rechazando con un expresivo : ¡Nnno!

Mujeres que a lo mejor sueñan con que esa tarde encontrarán al hombre de su vida, o al menos, al hombre que les acompañe en este final de trayecto.

   Mujeres que volverán a sentir aquellas mariposillas en el estómago que ya creían desaparecidas para siempre.

La sociedad es muy cruel con las mujeres mayores. Bueno, ¡qué tontería! la sociedad, ¡mucha sociedad! es muy cruel con las mujeres en general.

Incluso en nuestra moderna y desarrollada civilización todavía seguimos tirando de viejos clichés. ¿Vemos igual de normal la relación de un hombre mayor con una chica joven que la de una mujer mayor con un chico joven?  ¿Calificamos igual un hombre de 50 años soltero que una mujer de la misma edad soltera? Claro que las cosas están cambiando pero….¡queda tantísimo por hacer!

Estas bellas damas de la estación de Rocafort no se si estarán solteras, separadas o viudas, habrá de todo, pero su común denominador es haberse puesto el mundo por montera, haber dejado los comentarios tirados en la cuneta, y haberse hecho suyo ese lema que tendríamos que tener todos grabado fuego en nuestros corazones: La vida es muy corta y hay que aprovecharla al máximo” Y si es bailando un cha cha cha o escuchando un bolero, o sintiendo la emoción ya casi olvidada de ese furtivo beso, mejor que mejor.


Bellas damas, ojalá cuando llegue a vuestra edad, tenga el  ánimo de subirme a unos zapatos de tacón.

sábado, 13 de mayo de 2017

CONFIRMADO MI TERCER EMBARAZO LITERARIO


Hoy que celebro la publicación número 90, o lo que es lo mismo, que durante 90 semanas seguidas llevo contándoos la vida tal como la veo y la siento, me hace una enorme ilusión compartir con todos vosotros la confirmación que mi tercer libro... ¡ya está en camino!

Ahora quedan por delante unos meses de dulce espera no exentos de trabajo, tanto para mi editorial como para mí. Espero que para finales de septiembre me llegue como un maravilloso regalo de cumpleaños.

Ha sido un libro que me ha “robado” muchísimas horas de mi escaso tiempo libre. Llevo prácticamente dos años escribiéndolo, si bien es cierto que no me he podido dedicar a él todo lo que hubiera querido. A veces tienes tiempo y las musas están de compras, y otras se te ocurren mil y una ideas y lo único que puedes hacer es plasmarlas en el primer papel que encuentres para que no se te olviden.

Este querido blog, aunque algunos piensen que lo escribo en cinco minutos….., también se ha vuelto exigente y cada día me pide un poquito más de atención.

Pero bueno….”BEXONTE, LA ALDEA SIN COBERTURA” ya está acabado.

Es un libro que me hace tener sensaciones contradictorias. Tan pronto estoy convencidísima que os va a gustar mucho, como pienso... ¿dónde te has metido?

Pese al inmenso cariño y agradecimiento que tendré siempre a Maià y Capi y El Cascabel y que tantísimas satisfacciones me han dado y me seguirán dando, necesitaba cambiar radicalmente de estilo. Necesitaba probarme y necesitaba dejar volar mi imaginación hasta donde ella quisiera llevarme.

Y me llevó a Galicia, a vivir junto con unos personajes, que no os van a dejar indiferentes,  una aventura llena de amor, odio, pasión, ternura, miedo e ilusión…. en donde la religión y la hipocresía del puritanismo lucharán contra la libertad de vivir cada uno como quiera; en donde la vorágine de una devoradora ciudad se medirá con la paz de un lugar donde el hecho más minúsculo se convierte en un acontecimiento; en donde la locura de las comunicaciones y las redes sociales se mirará en el espejo de una aldea en la que, muchas veces, sobran hasta las palabras……

 Desde que lo acabé hace unos días estoy pasando por una etapa muy extraña. Cuando haces algo creativo te hace falta la confirmación que, aquello en lo que has puesto tantas ilusiones y tanto esfuerzo, ha sido entendido. No hablo de la palmadita en la espalda (eso no vale para nada), hablo de esas primeras críticas constructivas que todos, absolutamente todos, sabemos diferenciar de las que son huecas o solo buscan halagarte.

Una pintura, una escultura, una obra de teatro, una película, una canción…. enseguida ves la reacción de quien lo está mirando o escuchando; rápidamente sabes si ha gustado o no; si las sensaciones que tenías muy dentro eran acertadas o si te has equivocado;  pero un libro…..

Una de las muchas cosas que he aprendido desde que mis dos novelas vieron la luz es que hay  algo imprescindible: tener paciencia.

Me acuerdo que cuando salió Maià y Capi, como se suele decir, me comí mucho el coco. Si sabía que alguien conocido lo estaba leyendo y veía que no me hacía ningún comentario pensaba: "Eso es que no le gusta; eso es que no sabe como decirme que no vale nada; eso es que lo ha comprado por compromiso y ni siquiera lo ha abierto……" Con El Cascabel mis elucubraciones dieron paso al sentido común: "Eso es que esa persona puede estar  leyendo en este momento otro libro; eso es que no ha tenido tiempo; eso es que quizás esté esperando al fin de semana, o a las vacaciones  para estar más relajado y cogerlo con ganas"

        Desde aquí doy las gracias a mi querida hermana y a mi editora Sylvia Martínez (las dos únicas personas que lo han leído) por sus entusiastas comentarios y por confirmarme, no solo que este embarazo sigue viento en popa, si no que están seguras que va a salir un “niño” guapísimo.

Un abrazo a todos.








sábado, 6 de mayo de 2017

¿EL MEJOR REGALO PARA EL DÍA DE LA MADRE? TU CARIÑO TODO EL AÑO


        
      Una de las cosas que más echo en falta de no tener a mi madre físicamente a mi lado es no poder hacerle regalos.

        Me encantaba, cuando llegaba alguna fecha señalada, o simplemente me la señalaba yo porque me apetecía, empezar a pensar qué le podría comprar. Qué verdad es que hace más ilusión regalar que te regalen.

        Echo en falta ir por las calles mirando los escaparates intentando encontrar ese “objeto especial” que me hacía entrar en la tienda y por un momento imaginarme la reacción de mi madre al recibirlo. 

        Echo en falta los preparativos: buscar un bonito papel, esforzarme en envolverlo lo mejor posible, maquinar en qué momento se lo iba a dar….. 

      Cuánto echo de menos ir observando cada uno de sus gestos; cuánto echo de menos esa explosión de asombro y de alegría que hacía que el regalo más pequeño e insignificante se convirtiera en el más maravilloso del mundo. Cuánto echo de menos….. ¡Cuánto la echo de menos!

        El año pasado ya “me revelé” en este mismo blog contra la celebración de mañana. Primero porque no me gustan “los días de…….” que llevan explícito tener que gastar dinero, y segundo porque mañana habrá muchas heridas que se reabrirán (nunca acaban de cerrarse). Muchas madres a las que les faltarán los hijos que les regalen y muchos hijos a los que les faltarán las madres a quien regalar.

        Mañana es  el día por antonomasia en  que las residencias se llenan de esos amorosos hijos que durante el resto del año a duras penas aparecen. Mañana será el día de hacerse la foto con la “mamá” y, por supuesto, de colgarla rápidamente en Facebook o enviarla por whatssaps a todos los grupos para que se vea que buen hijo soy y cómo me preocupo por ella.


        ¿De qué me sirve que en mi cumpleaños me envíes un ramo de 365 rosas si el resto del año ni siquiera me regalas una margarita?

        ¿De qué me sirve que en Navidad tengamos los mejores manjares encima de la mesa si el resto del año tengo que comer sola?

        ¿De qué me sirve que me regales el más caro abrigo del mundo si el resto del año no tengo tus brazos para calentarme?


        Para los millones de hijos que quieren a sus madres, mañana será un día más donde no hay que demostrar nada porque todo está demostrado; donde el regalo será una simple anécdota porque cada día les estarán entregando lo que más necesitan: cariño

        A veces una simple llamada de teléfono se convierte para una madre en el mejor momento del día. Una llamada que sirva para escucharla, aunque repita lo mismo de ayer y de antes de ayer... Aunque exagere los problemas o vea fantasmas donde no los hay. ¡Qué ingratas son esas llamadas mecánicas y de compromiso! ¡Qué injusto es hacer las cosas simplemente para apaciguar la conciencia!

               El cariño  tiene que ser como el rocío de la mañana, que cada madrugada da de beber un poquito a la naturaleza para que se levante con fuerza y esplendor.


        A todas las madres y a todos los hijos os mando desde este blog (que se está haciendo ya mayor), un abrazo muy grande y os deseo que mañana seáis muy felices. Pero no por ser el primer domingo de mayo, sino porque es domingo, porque es primavera, porque brilla el sol y porque es un día más que la vida nos regala.