sábado, 27 de agosto de 2016

MIRA QUE SI……….


Siempre se ha dicho que una de las mejores tácticas en todo tipo de guerras es: "Divide y vencerás", o lo que es lo mismo, “Crea desconfianza y vencerás”. El grupo, la piña o el clan, pueden resultar peligrosos. Cuando la gente se une, cuando empiezan a cantar todos la misma canción, cuando levantan a la vez todos la misma mano hastiada… suponen un gran problema a quienes nos quiere dominar y manejar a su antojo.

¿Qué nos queda si empezamos a desconfiar los unos de los otros? Hay miles de ejemplos en la historia, de lo que es capaz de hacer el ser humano,cuando tiene miedo de sus semejantes, o cuando cree que el vecino de al lado puede, por protegerse así mismo o por ambición, denunciarle por algo real o imaginario.

Yo le tengo muchísimo respeto a la carretera, y reconozco que en los viajes que hago en coche (ajeno por supuesto, porque yo no tengo carnet de conducir, entre otras cosas por mi nulo sentido de la orientación, como bien saben los que me conocen) tengo que ir mentalizándome continuamente de que quien lo lleva, es un buen conductor, conduce tranquilo, no corre y lleva un buen automóvil. Pero, si no quiero tener un viaje de infarto, he de confiar en que los demás coches también van conducidos por personas responsables que saben lo que hacen.

Si viajo en avión, tren, metro, autobús o motocarro, tengo que confiar en quien está al volante o a los mandos. No puedo pensar: “Mira que si le da por no parar; mira que si va borracho y nos estrellamos; mira que si….”

Cuando voy por la calle, he de confiar en las personas que pasan por mi lado. Sería angustioso ir pensando....: “Mira que si ese que viene por ahí le da por sacar un arma….; mira que si alguien me da un empujón y me roba el bolso;  mira que si el chico que me viene de frente con el patín se cae, el patín sigue unos metros suelto y me rompe una pierna; mira que si…..”

Si voy paseando tranquilamente con mis perras y, de repente, veo a un perro de esos que deberían ir con bozal y obviamente, no lo lleva, he de confiar que el dueño lo tiene bien cogido de la correa.  No podría disfrutar del paseo si pensara: “Mira que si el dueño está despistado, el perro le da un estirón que se suelta y viene flechado hacia mis perros…; mira que si es de esos dueños que no les importa que sus perros muerdan a otros; mira que si…”

Reconozco que últimamente en los medios de transporte, me está empezando a entrar una especie de pánico racista. Después de todo lo visto estos últimos tiempos, de saber la poca importancia que tiene para una serie de dementes la vida los demás, y la suya propia, os mentiría si os dijera que cuando voy en el metro o en los ferrocarriles, no voy mirando las caras de los que tengo al lado y, sobretodo, cuando entra una persona con aspecto (para mí) sospechoso, estoy pendiente de sus movimientos.

He llegado a bajarme del tren cuatro estaciones antes de la mía, porque había un hombre con mirada extraña y alocada, que continuamente se tocaba la cintura de la cazadora. He llegado a tener taquicardias en el metro, observando a dos personas de tez morena y barba abundante, que estaban bastante separados uno de otro y, sin embargo, se hacían continuos gestos entre ellos.

Me encantaría tener el suficiente control y, posiblemente, sentido común, para ver que,  a aquel señor simplemente le apretaba el cinturón y se lo quería soltar un poco, y que aquellos otros dos hombres se conocían y a lo mejor estaban diciéndose: “¡Vaya calor que hace en este metro, a ver cuando llegamos a nuestra parada”


No hay que permitir que lo consigan. No podemos dejar que nos venza la desconfianza con los que nos rodean y convertirnos en presa fácil. ¡Lucho por ello!, pero a veces me doy cuenta que, cuando lo consigo, no es porque me venza el raciocinio, si no porque pienso: ¡Que sea lo que Dios quiera!

sábado, 20 de agosto de 2016

¿TORTILLA DE PATATAS?....HIJA, ¿CÓMO SE HACE?



La tan usada frase: “Te lo digo por experiencia”, normalmente lleva detrás dolor, decepción, frustración o miedo.

Yo creo que la experiencia no sirve para nada, aunque a veces nos empeñemos en creer que es un grado. El ser humano vuelve una y otra vez a tropezar en la misma piedra, demostrando que no ha sabido aplicarla. Y tu propia experiencia para otras personas, ¿de qué vale? Cada caso es diferente, cada persona es un mundo, cada minuto es distinto al anterior.

La experiencia en asuntos sentimentales se convierte en una mera palabra. Sin embargo hay en algo en donde, al menos, se escucha y a veces sirve de ayuda: la salud.

Cuántas veces nos ha tranquilizado ese: ¡Ah!, a mí también me pasó lo mismo y al final no era nada, ¡solo nervios!

No soy de aconsejar (casi nunca lo hago) porque no sé si mi opinión ayuda o estropea más una situación, pero hay algo que sí me gustaría comentaros.

Una de las peores pruebas a las que, cada vez con mayor frecuencia, nos somete la vida, es a ser testigos de excepción de cómo a nuestros seres queridos, se les empiezan a escapar los recuerdos.
 
No os podéis imaginar  lo que daría por volver a aquel primer día, en que mi madre me aseguró que no sabía hacer algo, que había hecho toda su vida, y actuar de una forma totalmente diferente a como actué.

Cuando la persona que quieres ha sido la reina de la tortilla de patatas; tu eslogan delante de otras tortillas de patatas siempre ha sido el mismo: “Está buena, pero como la de mi madre…..”; te  ha intentado enseñar miles de veces ha hacerla y jamás has conseguido que te quedara  como a ella... el día que, de repente, al pedirle ilusionada: “Para el sábado, ¿podrás hacer TU famosa tortilla de patatas?” te mira extrañada y te pregunta: “ ¿Tortilla de patatas? y eso ¿cómo se hace, hija?"... ¡el mundo se te cae encima!

Sé que la reacción normal es pensar: "Me está tomando el pelo". Vuelves a insistir, y ante su nueva actitud, ya de desconcierto, te enfadas y le contestas: "Qué ¿cómo se hace?, pues como la has hecho siempre, ¡estás tonta!"

Ahora con la distancia, con la lejanía, con los años pasados desde aquella primera vez , me recrimino: ¿Por qué solo pensé en mí? Me asusté y reaccioné queriendo creer que ella, por un absurdo motivo, me estaba engañando.

¿Qué pasaría si ahora alguien muy cercano a ti insistiera e insistiera en que sabes hacer algo que tú, positivamente, sabes que no es cierto?  Pensarías que... "No entiendo por qué me está mintiendo; está loco o me quiere volver loco a mi, o…..¿y si es cierto que sabía hacerlo y no me acuerdo?

Os rogaría a todos los que vayáis a pasar por estas terribles experiencias, que os guardéis los miedos para vosotros, y antes de reaccionar en contra de ese ser querido, antes de machacar una y otra vez repitiéndole: “¿No te acuerdas?, pero ¡por Dios! ¿no te acuerdas….? intentéis, si veis que realmente su mente es incapaz de reconocer lo que le pedís, no darle importancia y salir de esa situación con la mayor naturalidad: ¡Anda, es verdad, que era la tía Pilar la que las hacía muy ricas!. Ella te mirará con unos ojos mucho más tranquilos y te dirá: ¿Donde tienes la cabeza?

Posiblemente, si al día siguiente le preguntáis cual es uno de los platos que mejor cocina te dirá : “La tortilla de patatas”

viernes, 12 de agosto de 2016

JOSÉ LUIS POSA...!LA POESIA HECHA HOMBRE!

En la presentación de El Cascabel
José Luis era, como en aquella película de los años 70…¡mi vecino del quinto!, pero en vez de ser una especie de loca con caniche, era un casi recién casado, soñando con formar una familia. Y, ¡a fe mía que lo consiguió! 

Puede estar orgulloso de haber contribuido a la mitad de una maravillosa historia de amor, con Gloria. Un matrimonio de esos que, si yo supiera que todos son iguales, posiblemente me hubiera animado a pasar, en algún momento de mi vida, por una Vicaria.

Cuando a veces me cuentan que, después de más de 40 años, les pueden dar las cinco de la mañana juntos,  hablando de…¡la belleza de la luna y de las estrellas!, me produce una especie de añoranza a la vez que de asombro.

Yo vivía justo debajo de su piso. Jamás me molestaron, jamás escuché una voz más alta que la otra (no pueden decir lo mismo de mí, que les amenicé horas y horas con mis cánticos celestiales). Creo que solamente una vez me “avisaron” que posiblemente harían ruido. Una Nochevieja que se reunieron con unos amigos. Lo único que escuché fueron unos tímidos taconeos bailarines.

José Luis y Gloria, Gloria y José Luis y sus dos recompensas a tanto amor: Silvia y Diana. Dos mujeres hoy en día como la copa de un pino, compitiendo en belleza y personalidad. Las hijas que los han convertido en orgullosos abuelos.

¿Quién me iba a decir a mí, después de tantos años, que aquel vecino que siempre me lo encontraba cuando subía o bajaba andando por las escaleras (él, claro), escuchando música con los auriculares, iba a convertirse en mi poeta favorito?

Una vez, me acuerdo que me comentó algo de un blog que estaba escribiendo. ¿Un blog? ¿Qué era eso de un blog…? (juanmaromo.blogspot.com.es)

Os animo a que lo leáis (son miles y miles las personas que ya lo han hecho) y sobretodo, os animo a que, ya no solo leáis sus poesías, si no que os sumerjáis en ellas. ¡Dejaros llevar!
Intercambiándonos nuestros "niños"


Desde el mismo momento en que abrí su primer libro, sentí la necesidad de leer las poesías en voz alta. No soy rapsoda, ¡por supuesto! (zapatero a tus zapatos), pero me encanta recitarlas. A partir de entonces, son muchas ya las  que he tenido el lujazo enorme de grabar. José Luis crea unos vídeos preciosos que después cuelga en Youtube, con gran éxito .  https://www.youtube.com/user/juanmaromo

En alguna ocasión me ha pedido que le grabara alguna poesía en concreto, eso sí, con una puntualización: “Como tú sabes: ¡con dos ovarios!”

La semana pasada me mandó el borrador de lo que va a ser su tercer libro de poesías (después de Jardines Descolgados  y Lenguas de Fuego), y me dijo: “Recítame las que te gusten”  ¡Dios, que difícil elegir!

Se llama Poesía Necesaria. Está casi saliendo de cuentas y ya tienen a punto la canastilla, por si se adelanta.

José Luis es un poeta cercano, con un lenguaje que a veces es una caricia y a veces un cruel arañazo en el corazón. Es un hombre con alma de mujer y una mujer con “atributos” de un hombre. Es irónico, divertido, reivindicativo, valiente, abogado de los pobres y a veces… abogado del diablo.

No sabría deciros cual es mi poesía favorita. Depende del momento….depende de lo que me rodee, depende de cómo se esté portando ese día la vida conmigo, y con los míos.  Os dejo una pincelada de los dos primeros libros.

Con sus poesías te identificas. Tienen una bellísima estructura y un calor que te penetra hasta el último rincón del cuerpo.


        José Luis, querido amigo, una vez más gracias por querer hacerme partícipe de tu arte, de tu sensibilidad, de tu fuerza, de tu cariño  y de tu forma de plantarle cara al mundo. Te deseo un gran éxito para este nuevo “niño” y ojalá muy pronto, seas reconocido como lo que eres: ¡La poesía hecha hombre

!

viernes, 5 de agosto de 2016

LAS PRIMERAS 50 PUBLICACIONES

Escribiendo para vosotros
Cuando estoy a punto de marcharme al aeropuerto camino de Santander, para presentar mañana en Comillas a mis “dos niños”, quiero compartir con vosotros la alegría de la publicación número 50 de mi blog. Un blog que está creciendo y que ya son miles las visitas recibidas.

¡Gracias a todos! Los que lo leéis, los que opináis y los que, de una manera u otra, me  habéis  ayudado a escribir cada semana, con vuestras vidas y vuestras historias,  un nuevo capítulo.

Son cincuenta pequeños homenajes que empezaron con aquella mendiga malhumorada, que cambió su hosco gesto ante mi sincera sonrisa.

Homenajes a personas que ya no están, pero que permanecen inamovibles a mi lado, como mi mami o mi querida Carmina.

Personas que forman parte de mi vida, como mi hermana y su “adelante” a mi nueva novela, y mis amigas del alma, fieles después de más de 40 años: Yolanda, Carmeta, Marisa, Paloma…..

Personas a las que me ha hecho mucha ilusión poder darles mi pequeño regalo literario, en una fecha muy especial para ellas, como Yolanda Blázquez, o mi prima Mª Fernanda. O para la pequeña Emma, que de aquí unos años leerá su apasionante encuentro, el mismo día, con los tres perros de su familia de Barcelona.

Personas con una maravillosa historia detrás, de superación y fuerza, como aquel matrimonio con su pequeña hija,  que intentaron, como tantos otros, tirar adelante un negocio, abierto lleno de sueños y donde la crisis les obligó a bajar la persiana. O como el entrañable Baldo, el padre de Olga, siempre escoltado por la gatita Kira y el canario Messi; o como mi amigo Francesc, que le plantó cara a la partida de ajedrez que quería jugar con él la vida, y le hizo un jaque mate por todo lo alto.

En estas cincuenta publicaciones me he desnudado (hipotéticamente hablando, claro) y os he confesado... que no estoy enamorada, pero que añoro cuando lo estaba; que me he dado cuenta que soy enoclofóbica   porque no aguanto las aglomeraciones; que intento vivir el día de hoy (aunque a veces sea un auténtico día de perros), que lucho por darme cuenta que yo y solo yo soy la dueña de mi tiempo. Que no me gustan las bromas; que me tiene hechizada la belleza de un hibisco; que me sigo emocionando escuchando un aria de ópera y que, en el fondo,  sigo siendo aquella niña que miraba con sus enormes ojos negros, llenos de ilusión, a sus Majestades de Oriente.….

Os he contado que tengo unos grandes vecinos, y que mis amigos empiezan a cambiar las fotos de los hijos por la de los nietos.

Nos hemos reído reconociéndonos en aquellos orgasmos fingidos, o en aquellas colas de los supermercados. Y casi sin querer, hemos comprobado cuantas “amistades” teníamos en Facebook.

He pedido respeto a las tradiciones, como la Semana Santa y me he rebelado ante los despidos cobardes a través de un burofax.  He gritado a los cuatro vientos que estaba harta de los políticos que siguen dando palos de ciego, dominados por la ambición, y me he vuelto a quedar horrorizada, una vez más, ante la maldad descontrolada de quien empuña un arma con el solo fin de matar “a quien sea”

Os he hablado de mis dos tesoros literarios, y juntos hemos asistido al dulce parto de El Cascabel.

Y como no, os he hablado de ellos, de mi mayor debilidad: mis perros

Mi eterno homenaje a un Capi que fue la bondad con un solo ojito, y de quien me enorgullece saber que está haciendo feliz con sus aventuras, a cientos y cientos de personas.

A todos los que se fueron y que han ido marcando mi vida, y a los tres que están ahora dando guerra a mi lado (bueno, eso de guerra es un decir).

A mi sobrino Merlín, divertido donde los haya, y a mis dos chicas: La preciosa y enorme Nina, de quien no pararé hasta sacarle una sonrisa y un beso, y mi niña del alma y la gran protagonista, ¡Maià!, que ya no está enfadada, porque también a ella le dediqué una publicación .¿Solo una?


Os invito a todos vosotros a que leáis o releáis las publicaciones, y me haría mucha ilusión que me dijerais cual es vuestra referida. Un beso a todos y…..¡A por 50 publicaciones más!